A pesar de los muchos esfuerzos realizados por los más intelectuales cómicos, nada puede ganar a las caídas y golpes a la hora de producir risa. Aquí tenéis los 25 mejores ejemplos de dolor autoinfligido de manera involuntaria aderezados con un delicioso toque de estupidez humana.
Pie enganchado en un toro
Para conseguir un placentero paseo sobre un toro es imprescindible poder soltarse en algún momento. Al parecer nadie informó a este pobre imbécil que acabó merendando una ración triple de tierra.