Más enroscada que dos serpientes apareándose, esta posición os hará retorceros de pies a cabeza. Es como la postura de la cucharita convencional, pero con el hombre delante de la mujer y colocado entre sus piernas.
Admirar su culito respingón y llegar a todas esas otras partes a las que no puedes acceder desde otras posturas.
"Con esta postura le demostrarás a tu chica lo experimental que eres. ¡Asegúrate de tener los pies limpios!".